7 de marzo de 2008

Otra mujer trabajadora





Mañana se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Hace poco, poquito (el 31 de enero), nació mi hija Emma.
La pobre ya empezó su historia batallando, porque la hicieron salir antes de tiempo, fue desalojada. Con un par de gruñidos y arrugando mucho la frente se quejó ante quienes habían decidido esta medida tan radical y yo lloré conmovida de verla tan indefensa, pero enojada y protestando contra la ejecución del deshaucio.
Hoy, en la víspera de las celebraciones por el 8 de marzo, me pregunto qué será de Emma. Qué mujer será Emma. No sé. Imposible saber.
Lo que sí sé es qué voy a enseñarle. Ella tomará más tarde lo que pueda de todo eso y verá qué guiso hace. Aquí es donde dejo de escribir para ustedes y escribo para ella.

Emma, debieras saber que:

  • Es importante ser una mujer trabajadora. Producir para sí mismo y para la comunidad. Podés ser una trabajadora de su casa, como tu bisabuela Margó, que cuidaba sus tres hijos más otros dos de sus primas y ganaba unos pesos extra cosiendo en casa pantalones y camisas para una tienda de confecciones; planchando ropa y preparando viandas para los vecinos. Podés ser trabajadora de fuera de casa, como tu abuela Marisa, que siempre prefirió buscar el mango en otro lado, empleada para empresas, para no tener que coser, planchar o cocinar.
  • Es importante tener independencia económica. Hacer unos pesos que te alcancen para costearte el techo, las lentejas, los estudios y los placeres. Si dependés de otros para tener estas cosas, te estás condenando a que te extorsionen con quitártelas o a tener siempre miedo de perderlas.
  • Es importante estudiar. Eso es lo que uno hace para sí mismo. Lo aprendido es algo que nadie te puede quitar, pero que vos podés dar y dar y dar a cuantas personas quieras sin que se agote.
  • Es importante el placer. No lo resignes. Matarlo o perderlo te pueden llevar a la amargura. Conozco muchas mujeres que andan por el mundo tratando de cobrar el placer que resignaron en beneficio de otros.
  • Es importante el sexo. Pero no olvides que la conchita es tuya y si no te la cuidás vos no te la cuida nadie. En materia de sexo y de salud reproductiva, vos tenés la primera y la última palabra.
  • Es importante la diversidad. De opiniones, gustos sexuales, de apariencias físicas, de ecosistemas, de organizaciones políticas,d e culturas. Respetá la diversidad.
  • Es importante la paz. Pero no achiques si tenés que ponerte guerrera.
  • Es importante la solidaridad. Todos necesitamos ayuda y tenemos la obligación de darla cuando podemos. Así se construye una sociedad con bienestar para todos.
  • Es importante participar. No te quedes afuera de las decisiones que te afectan.
  • Es importante saber que no todas las mujeres de este país tienen trabajo, independencia económica, acceso a la educación y al placer, libertad sexual, independencia de pensamiento, paz, una mano amiga o acceso a los canales de participación. Para cuando a vos te toque escribir en Grito Argentino, eso debiera haber terminado.

1 comentario:

Diego Nofal dijo...

Es importante creer, los que no creen en si mismos o en otros, seran incapaces de tener esperanzas, que son, al fin y al cabo, el motor que impulsa los grandes logros, las grandes aventuras o las grandes cagadas, que todos debemos mandarnos.