30 de julio de 2007

Liberación


Hoy se lanzó Estado Libre, una sección, desprendimiento, brote o hijo de Grito Argentino. En Estado Libre se propone hablar, en serio, sobre el software libre y las políticas públicas orientadas a alentar y promover la creación y uso de sistemas de acceso gratuito y de código abierto. En el proyecto están embarcados Sebastián Lorenzo y Federico Carrera.

El Estado argentino se ha ido liberando de a poco de algunos usos y mensajes opresores. Se ha instalado, por ejemplo, el uso de las prescripciones por nombre genérico, para zafar de los sobreprecios de los laboratorios y de los enganches entre médicos y fabricantes de fármacos. Se ha pagado una parte de la deuda externa, para demostrar interés genuino en la independencia financiera del país. Se ha propuesto el regreso de los trabajadores al sistema previsional solidario, para recuperar los fondos de los trabajadores y darles seguridad al momento de jubilarse. Pero el Estado argentino sigue preso del software privado.

Para los que no están muy enterados del asunto, se trata de programas (como word, o excel o photoshop) o sistemas operativos (como windows) que han sido desarrollados por empresas privadas que cobran derechos sobre su uso y distribución.

En el Estado nacional y en la provincia de Tucumán son muchas las oficinas que trabajan con software privado. Sería relativamente sencillo migrar los sistemas a Ubuntu, por ejemplo. O promover el uso de Tuquito. Pero para eso hay que difundir primero qué es, por qué y para qué usar el software libre. Lo tienen que saber los estadistas y los ciudadanos tienen que respaldar las políticas públicas de liberación. Después de todo, se trata de no permitir que las empresas privadas decidan las formas y los contenidos de las comunicaciones, la información y la educación en plena sociedad del conocimiento.

26 de julio de 2007