17 de mayo de 2019

Por ahí




Voy a empezar a buscar por el lado de la belleza. Porque por el de la paz forzada hay un silencio triste. Como el silencio de los que creen que su palabra vale poco.

Hay belleza que duele, belleza que se quiebra. O hay grito en la belleza. Cansancio a veces. Escaras (flores de yacer en pasividad activa yacer hasta que florezca el cuerpo yacer esforzadamente inmóvil para ser carne y pétalo).

Claro que vamos a preferir siempre (siempre, siempre) la belleza que canta.

Porque en la paz forzada hay un silencio de tristes. Construido con palabras ignoradas maltratadas devaluadas. Recogidas en el aire, desoídas y devueltas. Y qué castigo qué dolor qué cosa tan violenta el desdén del que hace como que no has dicho nada.

Por el lado de la belleza. Que también tiene desamor. Pero por ahí, por ahí va la cosa.