8 de septiembre de 2010

Secrétaire

Mi querido Antonio:

Je t’attends
espero tus palabras tus paquetes
tus libros

te espero

¿cómo leer tu silencio?

Tiernamente

Alexandra

(Carta a Antonio Fernández Molina. 1971)







Una tarea paradójica. Buscar una forma de entrar a la lectura de la Pizarnik. Lo difícil señores, es salirse de ella. Sigo intentando cumplir con la consigna de cátedra. No sirven los modos que he encontrado. Entrar por la ventana. Por la puerta de la izquierda. Entrar a escondidas. A empujones. A disgusto y bajo protesta. Entrar después de las 12 de la noche. Funciona. Pero nada de eso sirve para aprobar la materia. Me he robado la llave. No la llevo colgando del cuello en su cadena de plata. No me la he metido en el culo ni la he puesto en el debido sagrario. Es la llave de Alejandra. Abre, pero en lugar de cerrar, concluye.