7 de julio de 2009

Ciberalfabetización ya

Hace poco di un taller sobre nuevas tecnologías en la sede local del PJ. Estaba destinado a dirigentes de unidades básicas y se centró en las funciones del correo electrónico. Esta aproximación elemental alcanzaría para evitar viajes de varias decenas de kilómetros en busca de información y documentos que pueden compartirse en línea.
Destiné toda una mañana a mostrar a una veintena de personas cómo crear una cuenta en Gmail. Aunque había llevado unas tontísimas presentaciones acerca del uso de celulares, tecnología Bluetooth, correo electrónico, Facebook y otros usos de la red, la charla se centró en el correo electrónico. El grupo no necesitaba mis presentaciones animadas e ilustradas. Necesitaba lisa y llanamente usar el e mail.
Días más tarde, el Profesor planteó (en una charla con Gabriela Salica y Paula) las dificultades pedagógicas que implica que el aprendiz supere en edad y quizá hasta en credenciales académicas al maestro. Esta situación se presenta con muchísima frecuencia en la aproximación a las nuevas tecnologías.

No es una cuesitón de edad
Mi postura fue que el único conflicto en la aproximación a las tic's es dar lo usual por sentado. Lo que es usual para mí (el e- mail, el blog) no es siquiera lejanamente comprensible para mi abuela de 92 años o para los chicos de la escuela de Ohuanta.
Tampoco se puede dar lo conocido como sabido. Un chico de 12 años en Ohuanta y un señor de 50 años de cualquier población con tevé seguramente conocen el concepto de e-mail como mensaje que se manda de una computadora a otra. Esto no quiere decir que sepa cómo crear una cuenta; que sepa si debe pagar o no por cada mensaje que envía, o cómo es que se conecta una computadora con otra para mandar el mensaje. Cuando no se aclaran estos puntos que damos por sabidos, se quiebra el canal de comunicación: en donde empieza el misterio para quien no tiene contacto con las ntic's.
Si entramos en el túnel del misterio las confusiones se acentúan y la brecha digital se ensancha. Hay quienes que creen que Photoshop puede mostrarte de frente en una foto en la que estás de espaldas. Y no se trata de personas sin acceso a las herramientas digitales.
He estado en una charla con chicos de la carrera de Pedagogía. Casi todos tenían cuentas de correo electrónico y más de la mitad tenía cuentas en Facebook. Pero todos eran analfabetos digitales. Porque en el camino de acceso a la tecnología nadie los alfabetizó. Apenas si se transformaron en consumidores. Esos chicos recién estaban descubriendo (gracias al esfuerzo de sus docentes) que había un mundo más allá de Windows Live. Y son los futuros diseñadores de los programas de educación.

Las primeras letras
Ciberalfabetizar es alfabetizar. A todos nos enseñaron primero a usar el lápiz, a embocarle a los renglones, a redondear una por una las letras. Con las máquinas es igual. Hay que ir desde el principio, desde el botón de encendido. A veces tenemos que explicar por qué las tildes y las arrobas van mudando de lugar en el teclado, según la máquina que usemos. Otras veces nos preguntarán qué carajos es Windows y por qué hay un Windows Live que no es una versión de Windows Vista, ni de Windows Media o Windows Mobile, sino que son cosas separadas y diferentes. Para generar una aproximación a la herramienta es fundamental que el tutor o maestro sepa que está alfabetizando y que lo haga con vocación de servicio, con humildad y con perseverancia. Claro que además hay que conseguir máquinas y conexión a internet para todos. Y no estoy hablando de una fantasía freaky personal más cerca de la Gaia asimoviana que de Tucumán y la Argentina. Estoy hablando de una necesidad social. La inclusión digital es incclusión social. Y por muy radical que parezca, quienes ahora estén en las márgenes en dos décadas se van a caer del mapa educativo, económico y social.

La singularidad
La teoría del Big Bang (que dicen que no fue ni tan grande ni tan ruidoso) dice que el universo se creó a partir de una singularidad espaciotemporal. En estos días, estamos esperando otra.
Se cree que alrededor del año 2030 ya no podrán agregarse más transistores a los circuitos integrados. Esto llevará a un cambio de paradigma: como los circuitos integrados ya no podrán evolucionar, dejarán de usarse. Nuestros teléfonos celulares, televisores y módems tendrán otros "nervios" que los hagan funcionar, diferentes de los de ahora.
Raymond Kurzweil va más allá y propone el 2029 como el año en que se producirá una singularidad tecnológica: el cambio de paradigma nos llevará hacia una era de integración entre humanos y máquinas.

Estamos lejos
Mientras Kurzweil (que en 1989 ya había imaginado la internet de hoy, los celulares que caben en nuestro bolsillo y Deep Blue ganándole a Kasparov) nosotros discutimos la mejor forma de lograr que un militante se conecte con otro pagando 1 peso de cibercafé en lugar de 8 pesos de ómnibus. Nuestras escuelas no tienen máquinas suficientes para todos los chicos y en muchísimos casos tampoco tienen conexión a la red. El sistema de inscripción para docentes dentro de la página web del Ministerio de Educación sólo admite abrirse con Explorer. El 100 por ciento de los docentes que conozco (de educación primaria, secundaria y universitaria) no saben la diferencia entre software libre y software de pago. El 100 por ciento de los docentes que conozco jamás se planteó la posibilidad de dar clases on line, ya sea en vivo o a través de tutorías.
Estamos tan lejos que mientras algunos se preparan para hacerse implantar módems en el cerebro, nosotros todavía discutimos cómo aproximar nuestros compatriotas a la tecnología de la comunicación.
La singularidad tecnológica no es un delirio de locos. Se va producir y más temprano que tarde. mientras tanto, un enorme número de personas piensa que el proyecto OLPC; quitar impuestos a las transacciones comerciales de tic's; conectar las escuelas a internet o instalar wi fi en todas las universidades no son urgencias sino beneficios extraordinarios.

Los dejo con unos minutos de Ray Kurzweil y un vistazo al futuro y cómo deberíamos prepararnos.

29 de junio de 2009

Te soba bien





No tengo que cerrar los ojos para verlos
ahora a ustedes apenas dentro del pequeño espacio
de mi guitarra rompiéndose el alma y las manos
para vivir en un país de buenas servilletas...

Silvio Rodríguez, Epistolario del subdesarrollo. Érase que se era, 2006.

A la gente pro sí le gustan los pobres. Si no les gustaran no los tendrían en sus casas, dejándolos tocar sus zapatos y manipular la vajilla a la hora del té. Imaginate que no le gusten los pobres a ella. Los tiene por todos lados: en el asiento de adelante del auto; detrás del mostrador de los perfumes; allá domando la espuma de la mousse de limón que a cada rato se quiere sublevar y se escupe a sí misma fuera de la batidora.
Claro que le gustan los pobres a la gente pro. Y los negros. Cómo que no. ¿Y las fotos? Yo vi fotos.
Imaginate que no le gusten los pobres a él. Tendría que comprar una camisa detrás de la otra sólo por no permitir que alguno de los menos favorecidos cuide su ropa. Sería ridículo.
A la gente pro no le gusta el ruido de la muchedumbre. Los cuerpos amontonados maloliendo; cortando el paso; los chicos colgando de las tetas; tomando agua de las botellas de plástico... ¿A quién podría gustarle eso? A la gente pro. La gente pro va a los boliches, donde una efigie corta el paso con un cordón de seda que se levanta sólo para dejar pasar a los pro, que se amontonan y apestan y toman agua de botellas de vidrio para matar la sed que viene adentro de las pastillas y se cuelgan de las tetas de plástico.
Pero no sólo a los pro le gustan estas cosas pro. Son muchos los que quieren los ojos claros y el bigote entrecano. El celular de una luca. El auto trompudo, tevé satelital. Las chicas quieren quedarse en casa sin trabajar, aunque tengan para un solo par de botas de Ricky (Total las van a usar sólo los fines de semana). Conocí una empleada bancaria que manda sus chicos a un colegio privado de 400 pesos por mes (el 15 por ciento de su sueldo) para "estar tranquila sabiendo que van a tener amigos bien". Hay parejas que gastan el 50 por ciento del ingreso familiar en un alquiler, porque es en barrio norte. O en barrio sur. O en el centro. O "en el mismo edificio de fulano". Estos son los que hacen cola obedientes esperando resolver el enigma ante la efigie en la puerta del boliche.
Y también están los que no están ni cerca de poder sacrificar 350 mangos en una noche de bailongo. Entonces compran revistas de 3,50 que están llenas de fotos de gente pro que tiene puesta la camisa que ellos plancharon ayer. Y se sienten por eso útiles a la causa. Además, son la viva evidencia de que a la gente pro le gusta esta otra gente.
Está entonces la gente pro y la gente a la que le cae muy bien la gente pro.
Y estamos nosotros. ¿Nosotros venimos a ser la gente contra? No entiendo muy bien por qué, si nosotros estamos a favor de un montón de cosas. El acceso al agua potable; la alfabetización digital; la moratoria previsional; la seguridad social universal; la mejora del transporte público; las radios comunitarias; el fin de los monopolios en las comunicaciones; la promoción de la investigación y el desarrollo científico y tecnológico; la mejor salud, la salud pública; los aumentos a los jubilados; la recuperación de las empresas del Estado destruidas por el capital privado; el boleto estudiantil; el aumento del consumo; el acceso a la vivienda; las mejoras urbanas; la construcción y recuperación de las rutas; tributos altos para los de ganancias altas; el fomento del asociativismo; la recuperación de los clubes deportivos de barrio; la construcción de 700 escuelas por año... Estamos a favor porque, ¿quién podría estar en contra de todo esto?
La gente pro.

12 de junio de 2009

Mostla (mañana)



Canción náhuatl basada en un Icnocuicatl. La literatura americana ya era antes del Gabo y de Cortázar.

Mostla
Queman nehuatl nionmiquis
Amo queman xinocueso

Nican
Ocsepa nican nionhualas
Cualtzin huitzitzitlin
Nimocuepas

Soatzin
Queman ticonitas tonatiu
Ica moyolo xionpaqui

Ompa…
Ompa niyetos ihuan totahtzin
Cualtzin tlahuili
Nimitzmacas



Mañana…
Mañana que yo me muera
No quiero que estés triste;

Aquí…
Aquí yo volveré
Convertido en colibrí

Mujer…
Cuando mires hacia el sol
Sonríe con alegría;

Ahí…
Ahi estaré con nuestro padre;
Buena luz yo te enviaré

2 de junio de 2009

Hoy es el Día Nacional del Perro

En nuestro país se celebra hoy el Día Nacional del Perro. Aquí va mi homenaje a las mascotas queridas.

Homero y la Berta, descansando sobre una toalla robada.



Yuri, Emma y Jessica el día de la despedida.


El Cholito, un par de meses antes de morir de viejo.

No podía dejar de poner esta foto de la Berta, echada sobre la funda del teclado de la PC que se robó con ese prpósito, con cara de "pobre de mí que soy una perrita que necesita andar robando trapitos para echarse encima". Es de horror doña malcriada Berta :-)

21 de mayo de 2009

Las listas más un pedido de auxilio indecible



He tenido que empezar de nuevo. Como en casi todas las cosas que tienen que ver con la facultad. El Taller Literario (materia del plan 2005 de la carrera) me está haciendo sudar en colores, a pesar de que se suponía que yo no tendría demasiadas dificultades con esto de la escritura.
El asunto es que escritura no es lo mismo que escritura creativa.
Para nada, no señor.El caso es que entre la falta de ejercicio (blog y twitter no acreditan como gimnasia, créanme) y los desafíos a los que nos somete la profe, estoy agotada.
Una de las cosas que más me ha pegado del taller últimamente es lo de las listas. Hacer listas de esto, de lo otro, de lo de más allá. Termino sorprendiéndome a mí misma enumerando todo tontamente. Hago listas de cualquier cosa. De gente, gustos, animales desconocidos, animales increados, palabras de Emma. Ya ven, hasta hago listas de las listas que hago.
Buéh, en medio de tanto palabrerío y tanta vuelta la verdad es que necesito ayuda. Y lo hago público. Tengo que escribir sobr la porción de lo indecible. Esa es toda la consigna, sin mayores especificaciones. Estoy en un aprieto. No puedo escribir porque lo indecible es indecible y ya. Tengo las letras mudas, mudas, mudas. Se niegan a decir nada sobre lo indecible. Claro. Es lógico. Pero no tiene que ser lógico. Simplemente tiene que estar escrito. ¿Alguien me dice cómo decir mi porción de lo indecible?

Esta es la transcripción de Remix Século XX (en el video). Es un poema de Wally Salomao (si no entendí mal en el disco).

Amar um tabuleiro de palavras-suvenirs
Apanhe e leve algumas palavras como suvenirs
Faça você mesmo seu micro tabuleiro enquanto o jogo lingüístico

Babilaque, pop, chinfra, tropicália, parangolé, beatick, vieticong,
bolchevique, technicolor, biquini, pagode, axé, mambo, rádio, cibernética;

Celular, automóvel, buceta, favela, liségico, maconha, ninfeta, megafone,
microfone, clone, sonar, sputinick, dada;

Sagarana, stéreo, subdesenvolvimento, existencialismo, fórmica, arroba,
antvírus, motossera, mega sena;

Cubofuturismo, biopirataria, dodecafônico, polifônico,
Naviloca, polivox, polivox...

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