9 de octubre de 2006

De a pie


¿Ustedes vieron Whisky Romeo Zulu? Yo la vi este fin de semana. Y pensé que los que tienen fobia a volar en avión están en lo cierto. Y una que se cree tan sanita, tan razonable por subirse con toda confianza a esos enormes Boeing 737, a los pequeños pero coquetos DC-10... Error. Ni tan sanita ni tan razonable. Estoy segura de que toda esa confianza que ejercí en mis viajes se debió a una falla en el sistema de alarmas.
Tras una vueltita en el WRZ (piloteado por Piñeyro), caí en la cuenta de que tanto brigadier y comodoro metido en la aviación civil no podía tener un buen resultado. (Y sí. Es un prejuicio -muy prejuicioso- sobre las "fuerzas armadas". Pero cada uno rema con las cargas culturales como puede).
Hoy un auto chocó contra una rastra cañera en la ruta 157. Una rastra cañera es un carro de metal, tirado por un tractor, que no está diseñado ni preparado para circular por las rutas. No tiene luces de posición que indiquen el ancho ni la altura del carro, o si el vehículo frena o se detiene. No tiene frenos, claro. Y el tractor que tira del carro no tiene espejos retrovisores, ni bocina, ni luces. Ni una velocidad apropiada ni autorización legal de ningún tipo para circular por las rutas. Los tractores van a menos de la mitad de la velocidad que corresponde a una vía rápida, arrastrando sus carros repletos de caña. Los conductores no los ven, porque no tienen señalización. Y se estrellan contra ellos.
En el auto que chocó hoy iban un hombre, una mujer y un bebé. Los tres están heridos, pero su vida no corre peligro, dice la prensa. Son de los que tuvieron suerte. Según La Gaceta (el diario de más venta en Tucumán), hay un promedio anual de 300 choques con rastras cañeras con 40 muertos y 360 heridos. Y eso sólo los que chocan contra transportes de caña de circulación ilegal.
Claro, en defensa de la principal industria de la provincia (la elaboración de azúcar), los responsables de la seguridad vial no prohíben ni sancionan a los que ponen en marcha carros asesinos. Claro que podrían exigir que la caña se transporte en camiones cerrados. Pero es muuuuucho más barato mandar un peón en un tractor arrastrando carros diseñados para usarse DENTRO de un campo de cultivo.
Los responsables de la seguridad vial de Tucumán son igual de ineficientes que los comodoros y brigadieres responsables del transporte aéreo. Negocian con los empresarios usando mi bienestar y mi vida como monedas de cambio.
Eso, señores es la derecha argentina. Los que te joden a vos por no joderle el negocio a otros, que viven mejor que vos y que no dejarían de ganar dinero por respetar las normas pero sí reducirían su margen de ganancias.
Me queda el tren. No, no es cierto. Los subsidios millonarios para el transporte ferroviario (fea la cacofonía, ¿no?) se gastan mayormente en la Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires. Aquí sólo hay vías abandonadas. Que podrían llevarme con un poco menos de riesgo y por mucho menos dinero muchas ciudades de la provincia y a unos pocos destinos en el resto del país. En fin. Si no me devuelven la bici que presté, estoy jodida.
Por lo pronto voy a hacer un verdadero esfuerzo en aprender a teletransportarme.
Espero que hayan disfrutado de su vuelo por Airpescaditofeliz, la empresa que no vuela muy bien pero se mantiene a flote.

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