17 de marzo de 2010

Pañuelos verdes




Elegir. Esa es la clave. Tener la posibilidad de elegir es importantísimo en cuanto a la maternidad.
En la realidad social argentina miles de mujeres (y no estoy hablando sólo de grupos sociales marginados por la economía) no tienen la posibilidad de elegir cuándo, cómo o con quién tener sexo y a veces la consecuencia de toda esta infausta cadena de imposiciones es un embarazo.
La maternidad no tiene que ser un mandato. Tiene que ser una elección. Hay que tener ganas de ponerle el corazón, el cuerpo y lo que queda de la vida de uno a la maternidad. Porque, créanme, hace falta mucha convicción para ejercer.
Ya está en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. De acuerdo con la nota publicada en Página/12, la iniciativa consagra “el derecho de toda mujer a interrumpir voluntariamente un embarazo durante las primeras doce semanas del proceso gestacional”.
A ninguna mujer ha de resultarle grato estar en situación de tener que decidir si quiere o no interrumpir un embarazo. Pero la decisión es sólo de ella. Una última instancia de decisión. Es el derecho de todas.

1 comentario:

Dany dijo...

¿Venís a la Vigilia Cultural frente a Rayuela?
Me encantaría ver algún pañuelo verde por allí... (mirá en mi blog los reclamos de la convocatoria, uno de ellos plantea los derechos sexuales y reproductivos en Tucumán).

Te espero en el borde del escenario, mate en mano por supuesto.