29 de diciembre de 2009

No pienso devolver esos calzones

Una de las canciones que más me gustó del álbum Testosterona.
Es una desacralización del tema de amor y de nostalgia, sin llegar a la grosería machista de la cumbia villera. Una confesión de mala vida y poca vergüenza.


2 comentarios:

Dany dijo...

Hola. Llego hasta acá por "culpa" de Oscar Barrionuevo. Recorrí el pasillo y un par de piezas, no más (estas casas-chorizo son interminables, viste). Pero huele a flores (no a la de mis heridas) y a papel y a libros, sobre todo. Capaz que cualquier día paso de nuevo, vivo a la vuelta: http://haciablog-zaratustra.blogspot.com/

Dany

PS: Si me permitís, con La flor... me pasa algo contradictorio. Me parece bárbaro como poema, pero como "canción", musicalmente... muy pobre. En lo de la desacralización, coincido totalmente. Fuerte ese aplauso!!

Mariana Nofal dijo...

La forma musical que usa el autor también es desacralizante: anti Sinatra, anti María Marta Serra Lima, un poco Valeria Lynch, un poco Carlitos Jiménez