31 de octubre de 2013

Un día




Un día uno se levanta media hora más tarde de lo que debería y hace lo que tiene que hacer con treinta minutos de atraso y tanta buena suerte que sale todo bien.
Buen augurio.

Los 30 minutos perdidos se roban al plan de actividad física. No soy Usain Bolt, así que mi performance no se ve afectada: sigo siendo la misma gordita asesante de siempre.
Después del desayuno, al dentista. Con la orden autorizada en mano, un señor muy simpático me saca una radiografía digital de tooooooooda la boca. La imagen resultante es la de alguien que hubiera masticado una granada. La quimio se llevó varias piezas dentales y la muela del juicio que estaba torcida, pero feliz, morirá pronto de pura torcida nomás. Necesito cuatro cirugías y siete implantes, dice el doctor. Yo sigo horrorizada mirando la foto de mis dientes y el señor odontólogo insiste en que no me preocupe, que está todo bastante bien dadas las circunstancias. A mí lo que me preocupa es el presupuesto de 30 lucas. Las opciones son andar en auto y sin dientes o a pie ofreciéndome para propagandas de dentífrico, cosa de amortizar el gasto.

Voy a hacer un trámite por mi ahijado. Me va casi bien. Casi bien.

Llego a la ofi y como ensalada de frutas y un pedazo de basura antidieta. Imprimo unas cosas para María Lilia y sale todo bien.

Por la tarde, reunión con la Tarcic. El acondicionador de aire del bar a la vuelta de la ofi es una basura. No importa. Sudamos a lo sauna tucumano mientras hablamos de su proyecto. Ahora es nuestro proyecto.

Camino a la para del bondi veo un accidente en la San Lorenzo. Sigo caminando y escucho la ambulancia que trata de abrirse paso entre el tráfico de la hora pico. Un pibe en bicileta para los autos de la chacabuco. No le hacen caso, así que cruza la bici sobre un carril. Otro pibe en un trotecito ágil ocupa el otro carril. Es gaucho de a pie, así que se planta delante de un renol sólo con un buen par de cojones y los brazos en alto. Alguien más empieza a guiar a los vehículos atascados en la San Lorenzo para despejar el camino a la ambulancia. No me sorprende la falta de solidaridad de los automovilistas. Me sorprende la onda de los peatones y ciclistas que se organizaron en segundos y resolvieron el asunto. Intento sacar una foto de la escena. No tengo batería.

Pierdo el 7 ramal O'Connor y justo cuando estaba por empezar a putear me encuentro con Horacio Elsinger. Me pregunta qué hago tan tarde en la calle y le cuento de mi reunión con la Tarcic. El viaje en bondi se hace corto, hablamos de la Ley de Medios. Me entero de que Horacio es representante suplente en el Consejo Federal de Comunicación Audiovisual. El titular es Ignacio Golobisky.

El día termina como empezó: un poco tarde y con un buen augurio.

2 comentarios:

Bárbara Tarcic dijo...

Siempre fue nuestro, solo que vos no sabías.

Merveille dijo...

Esaaa! Nos encantan los buenos augurios y los posts de blogger!