19 de junio de 2013

El fin de semana largo no es "improductivo"



La discusión acerca de los fines de semana largos con feriados puente me tiene repodrida. Voy a tratar de ordenar algunas de mis ocurrencias acerca de por qué los superferiados no "paralizan" al país ni lo tornan improductivo.


El fin de semana largo reduce la actividad económica urbana cotidiana, que se concentra en las áreas de servicios públicos (incluyendo la administración del Estado), comerciales y financieros. Al mismo tiempo aumenta el consumo en los servicios de turismo, entretenimiento y aficiones diversas (hobbismo, deportes, salidas sociales). De modo que no sólo la hotelería y el transporte interno ganan un extra. Durante los fines de semana superlargos se realizan encuentros deportivos; la gente va al cine y al teatro; trabajan más los bares y restaurantes y crecen otros gastos en entretenimientos regulares para la clase media.

También se ahorra la energía. Abrir un edificio público o de servicios (como un banco, por ejemplo) tiene una gran demanda de energía eléctrica y quizá de gas natural. En época de sequía un alivio de dos días de la demanda energética del microcentro y las escuelas no es poca cosa.

Se reduce la contaminación. En las grandes concentraciones urbanas disminuye la circulación de vehículos, junto con el calor y los residuos de vapor de los grandes edificios de uso público.

Los trabajadores tienen un descanso extra. No es poca cosa. Miren cómo le va a muchos países hoy en día con su ética protestante del trabajo capitalista  y su Max Weber :-p

En fin, se me ocurre esto hasta aquí. Me voy a dar el remedio a Emma.

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