1 de mayo de 2015

Típicamente mente femenina

La escuela
En la escuela de mi hija sólo hay alumnas mujeres. Defiendo eso, porque creo que en un espacio sin varones las mujeres no estamos tan atadas a los estereotipos de género.
Hoy estuve conversando con otras madres que defienden eso por las razones opuestas. Dicen que la escuela de mujeres favorece la crianza de chicas "más femeninas". Me pregunto qué es eso. Pero no les pregunto a ellas, fiel al mantra "pare de sufrir".

La calle
Un tipo dio vuelta a la esquina con su lustrosa camioneta. Puso el guiño mientras giraba, no 30 metros antes. No tuvo tiempo de bajar la velocidad para ver si había peatones cruzando, pero tuvo tiempo de detenerse para revisarme las tetas. Le grité un montón de groserías y se rió hasta que le hablé de su madre. Una mujer que lo educó pare ser "bien macho", se ve.

La casa
El gordo iba a buscar a Emma y a una compañera de la escuela. Yo iba a comprar el regalo para la Bobe, que cumple 97 mañana.
Él no pudo suspender la compra del asado para el festejo del Día Internacional del Trabajo. Dio por sentado que yo iba a suspender la compra del regalo para buscar a las chicas. Y así fue.

La escritura
Estoy practicando para un taller de poesía del Mayo de las Letras. De pura optimista nomás, porque no sé si me admitirán (es de esas actividades del Fondo Nacional de las Artes en las que te piden currículum de poeta y yo, hasta el momento no tengo huevos para la oficina pero sí un ridículum que me da más créditos ahí que en la escritura y la edición).
Escribí un poemita sobre la mujeridad atrapada en la vida doméstica. Primo hermano de mis últimos relatos además.

Digan lo que quieran, el blog y mi teclado son más piolas que el diván.

Reaparezco mañana.

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