2 de junio de 2013

Fantasías de organización doméstica

Empiezo la semana y el mes con fantasías de organización varias. He elaborado un menú de almuerzos y malgré los problemas ambientales, he de imprimirlo y ponerlo bien a la vista en la heladera.

22 de febrero de 2013

De por qué convendría poner una clase de Administración Facultad de Artes



Por alguna razón muchos artistas talentosos o no, no tienen la menor idea de cómo hacer un acto administrativo cualquiera. Y no lo hacen.
Claro, alguien tiene que pagar las cuentas; pedir las constancias de libre de impuestos; redactar una nota aquí y allá pidiendo mecenazgo; hacer una planilla de rendición de cuentas.
Un buen día aparece la inspección de la Afip y algún talentoso le dice que está eximido de impuestos para esta esta actividad en particular, pero que no fue a buscar la constancia porque es público y notorio que esa actividad no paga impuestos. Sería una redundancia.
Otro día aparece un comprador y el artista no puede hacerle una factura para legalizar la adquisición.
Al día siguiente algún mecenas pide una planilla de detalle de gastos; lista de facturas legales de pago de servicios y adquisición de bienes.
A nuestro talentoso artista la Afip le mete la goma; el comprador se va porque necesita la factura para que le hagan la devolución de ganancias y para documentar que lo que compró le pertenece; los benefactores que aportaban dinero desaparecen, porque Dalí o Isadora no quieren decir cómo administran su dinero, y eso les molesta.
Entonces el talentoso, hace un berrinche creativo y escandaloso y habla de censura y dice en los diarios que la actividad cultural está desprotegida y se comporta de manera infantil hasta que alguien le tira un centro este año. Alguien más el año próximo.
Y eso le permite a nuestro lindo personaje seguir viviendo sin ocuparse de las boludeces de la vida adulta y haciendo pucheros cada vez que alguien intenta decirle que los caramelos no son gratis.
Algún día nadie traerá golosinas. Y le tocará ir al quiosco.

12 de noviembre de 2012

The bald truth

Lo peor de tener cáncer es estar pelado. Ese es el resultado de un sondeo involuntario que vengo realizando en los últimos meses. El universo está comprendido por tucumanos de todos los sexos y las edades, con y sin cánceres varios.
Es verdad que no abundan por ahí las mujeres que se afeitan la cabeza. Y eso hace que resulte curioso para alguien que me ve. Llama la atención mi cráneo lustradito (y ahora lleno de pecas, malgré el protector solar). Pero la verdad es que yo no esperaba que fuera taaaan llamativo.
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